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Bueno, esta vez les voy a hablar de un juego muy bueno, entretenido, y perfecto para los amantes de la cultura del Medio Oriente, se trata de Príncipe de Persia, esta vez la primera entrega la cual es “Las arenas del tiempo”. Espero les guste y les sirva.
La historia comienza cuando el Príncipe se dirige hacia su primera batalla acompañado por su padre, Leslie Sharaman, y con la armada persa para atacar el reino del Maharajá. Anteriormente el rey Sharaman había hecho un pacto con el visir del Maharajá: si el Visir lanzaba al cielo una flecha encendida, significaba que el guardián de la puerta estaría muerto y los persas tenían el camino libre. A cambio, el Rey Sharaman le había prometido al Visir cualquiera de los tesoros del Maharajá. Entonces el Visir da la señal y comienzan a atacar, y el Príncipe decide ser el primero en encontrar los tesoros del Majarahah: El Reloj de Arena y la Daga del Tiempo y así darle gloria a su padre. Se derrumba la puerta y el Príncipe consigue pasar por poco por ella. Ya dentro, pasa por distintos lugares sorteando obstáculos y matando enemigos hasta que llega a una sala donde está el reloj de arena y al otro lado la daga del tiempo. Cuando llega hasta la daga la coge y acciona un botón de su empuñadura, retrocediendo en el tiempo y esquivando así una roca que iba a caerle encima y descubriendo así su poder de controlar el tiempo. En fin, el inicio del juego es bastante interesante ya que se trata de una especie de emboscada para después iniciar una gran aventura, y algo de lo más interesante es el mismo uso de “las arenas del tiempo” con las cuales el príncipe tiene la capacidad de controlar el tiempo por medio de ellas y así evitar desastres o su propia muerte. Ya en el final del juego (que es un poco complicado) hay que hacer lo siguiente: Primero, hay que llegar a la cima de la torre y encontrar el reloj, entonces Farah (una especie de ayudante y amiga que controla las arenas por medio de un medallón) le dice al Príncipe que debe llegar a lo alto del reloj y clavar la daga, pero él duda, porque en sus visiones había visto a Farah robándole la daga y además ella tenía razones de sobra para odiarle a él y a su pueblo. Mientras el Príncipe le plantea estas preguntas a Farah aparece el visir e invoca un fuerte viento que empuja al Príncipe y a Farah a un agujero de la pared. El Príncipe consigue recuperar la daga, que se le había caído en el último momento y salvar a Farah. Mientras van andando por el oscuro corredor, que en realidad es una tumba, Farah le pregunta al Príncipe por qué vaciló y no confió en ella. Luego comienzan a charlar sobre si esa tumba fuera la suya al menos estarían juntos y la daga estaría con ellos. Farah se da cuenta de que el Príncipe tiembla debido a que tiene miedo a los lugares cerrados y ella le explica que su madre le dijo que cuando tuviera miedo dijera una palabra, "Kakulukijam" y se le abriría una puerta y que nunca le había contado esto a nadie; el Príncipe se ríe de ella diciendo que menuda tontería, que no le extraña que no se lo haya dicho a nadie, pero cuando el Príncipe repite la palabra Kakulukijam se abre una tumba ante ellos y consiguen salir. El Príncipe llega a una preciosa fuente con muchas puertas. Mientras, Farah le está llamando desde el piso de arriba donde dice que hay unos baños. El secreto para llegar hasta el piso de arriba (donde está Farah) es ir por las puertas en las que se escucha sonido de agua cayendo, de lo contrario siempre aparecerá en el principio. Cuando encuentra a Farah, ella está en una especie de piscina e invita al príncipe a bañarse con ella. En ese momento el Príncipe y Farah consuman su amor. Cuando él se despierta descubre que Farah le ha quitado la daga y la espada y le ha dejado su medallón para protegerle. Farah intentaba devolver ella sola la arena al interior del reloj y proteger al Príncipe de cualquier peligro asumiendo ella toda la responsabilidad. Más adelante el Príncipe consigue otra espada, destruye a los monstruos de arena directamente sin necesidad de utilizar la daga y va en busca de Farah (otra vez). Entonces El Príncipe la encuentra luchando contra varios monstruos de arena en la sala que está justo por encima de la del Reloj de Arena. Cuando consigue llegar hasta ella, Farah es golpeada y se cae por el hueco que va a la sala del Reloj. El Príncipe consigue sujetarla agarrando la daga (que Farah tiene en la mano) por el filo, pero ella al verle sufrir dice: "Kakulukijam" y se suelta cayendo al suelo a locual el príncipe grita su nombre e intenta retroceder en el tiempo pero la desgracia es que ya no tiene arena. Cuando baja y la encuentra, ella ha muerto por la caída, entonces aparece el Visir ofreciéndole vida eterna, a lo cual el se niega porque de qué le sirve vivir cuando todos sus seres queridos han muerto, etc. En ese momento el Príncipe sube a lo alto del Reloj y clava la daga. A continuación, se ve cómo las arenas entran en el reloj y el tiempo retrocede hasta el momento antes de invadir el reino del Maharajá. Después se ve como el príncipe corre por la selva hasta la habitación de Farah (como empieza el juego) para advertirle del Visir traidor. En realidad el juego comienza cuando el Príncipe ya ha retrocedido en el tiempo y va a devolverle la daga a Farah. En este momento el Príncipe le cuenta toda la historia de lo ocurrido con la daga y lo que ellos han vivido juntos y eso es lo que el jugador juega. Cuando la encuentra le explica lo que pasó, y acto seguido viene el visir para luchar contra el Príncipe. Después de derrotar al Visir, Farah le pregunta que porqué inventó una historia tan absurda solo para devolverle la daga, alegando que ella no es una niña que crea en esas cosas. El Príncipe le contesta con un beso por el que Farah se enfada, así que el Príncipe usa la daga por última vez para hacer retroceder el tiempo como si ese beso no hubiera existido, y simplemente contesta a la pregunta de Farah dándole la razón. Cuando el príncipe se está yendo, ella lo detiene, y le dice que ni siquiera sabe su nombre, a lo que él le contesta que puede llamarle “Kakulukijam” nombre muy raro, pero sí es su nombre aunque el Príncipe sólo podía saber este nombre si su historia era cierta, ya que Farah le había dicho antes que jamás había dicho esta palabra a nadie. Farah se queda muy sorprendida y finalmente el Príncipe se va y ese es el final del juego. Espero que lo poco que he escrito les haya servido para irse acoplando a este excelente juego que además tiene dos sucesores que pronto también los pondré. Tambien lamento decirles que hasta lo que sé, este juego carece de trucos (repito, hasta lo que sé) pero espero que esto les sirva. Gracias.
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jorge | 2010-02-22 12:59:48
exelente, exelente, me lo comprare, hace dias queria un juego nuevo pero no sabia cual. por cierto lei que el god of war es bueno podrias dar una opinion?
jaime | 2010-02-22 15:12:54
miguel | 2010-02-23 17:08:19
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