| Editoriales | Opinión de Zarko Pinkas |
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A mi hermana.
Soledad es lo único que recuerdo en este triste momento de amargura. Soledad de caminar sin ella. Me proyectaba sobre los muros de mi vieja casa. Mi esperanza se desvaneció sobre las lagunas oscuras de los montes.
Soy simplemente una sombra tirada a su suerte. La muerte me separó de mi otra mitad. Ahora vago por los largos senderos de una vida, escribiendo en el aire su nombre para recordar que alguna vez fuimos uno.
¿Quién tiene el valor de venir a decirme: estarán juntos al final de los tiempos? Yo he visto, desde las esquinas oscuras, la verdad de una vida partida por la desesperanza y la depresión de saber que jamás veré los ojos que nos unían.
Mis lágrimas llenan los cántaros de donde tomábamos la misma leche materna. Los sollozos de mis pesadillas eternas marcan las paredes con la misma sangre que nos unió por 23 años. Nadie puede sentir el dolor eterno clavado en el alma producto de esta injusticia.
Mil oraciones no son suficientes para darme la fuerza de levantarme y crear los mitos de una muerte feliz, en la cual nos juntaremos en un abrazo eterno y lleno de luz. Yo fui la sombra que falló al cuidar a mi otra mitad y no quedan más de algunos sonidos en mi mente destrozada por el sufrimiento.
Durante las noches, camino alrededor de las fuentes. Pequeñas gotas de la lluvia matinal forman burbujas. Ellas sí suben al cielo azul, pero yo no logro alcanzarlas, no puedo tomarlas para ir en busca de un poco de esperanza de vida en medio de la muerte.
Ser una sombra sin alma es lo que poseeré por el resto de lo que llaman vida, pues nuestras estrellas ya no nos alumbrarán jamás. La muerte separa de golpe hasta las más fuertes uniones. ¡Háblame, de las catacumbas de cemento! Ahí encierran a nuestra sangre para dar mayor fuerza a la separación.
Sobre el llanto, el frío es eterno. El sol no brilla para darle vida a una sombra y la luna nos deforma como espectros monstruosos. Las memorias transformadas en mayor sufrimiento, se hunde como una daga envenenada, como un veneno eterno.
Qué tristeza sienten nuestras pobres almas cuando somos como hojas en el viento y no desconocemos nuestro destino en medio del caos de una vida injusta, donde la justicia es añorar la muerte como salvación.
Los ojos de mi ella, nos los sentiré sobre los míos; su mano cálida, no tomará mi ensombrecido brazo; su voz no acurrucará mis dolores y sobresaltos. Los sentimientos que nos unieron en el mismo vientre no están más, solo en viejas fotografías, las cuales se olvidarán al pasar las décadas y los siglos.
Soy la sombra sobre las calles de las ciudades, sobre las cúspides de las pirámides eternas y olvidadas, en mis propias sombras de mi mente.
La juventud es eterna para las almas que suben primero, la vejez para las sombras que nunca olvidamos el amor único de la sangre. Te fuiste sin despedirte de un mundo cruel y la vez hermoso. No quiero saber de discursos de vida eterna, lo eterno es el verdadero dolor, pues en él, aunque sea extraño, existe el amor.
Solo se aprende amar con locura cuando la muerte cubre con sus alas. Correr por los recovecos de la mente, es la forma de vencer un poco los sufrimientos, nosotros somos los que sentimos eso. Dejad que en este momento de total abandono, las sombras recordemos a quienes se fueron por las injusticias y la deshumanización.
Allá, muy lejos entre los dos horizontes, fantasmas arrastran sus descalzos pies, sobre la ardiente arena llena de rojos alacranes, mas no tenemos miedo. Si existe un infierno, hemos he estado sumergidos en él, y eso nos hace humanos fuertes para afrontar las almas oscuras.
Vivimos con la muerte. Separados de nuestras hermanas, de nuestros padres, de nuestros hijos, temer no es opción, llorar por ellos sí. El amor es eterno y, por alguna casualidad celestial, al nombrar el último verbo, mi sombra y las otras seremos una nuevamente,… el amor será eterno al tocar a los se fueron con las burbujas a la eternidad fuera del odio de un mundo con corazón de cemento.
Esperemos, esperemos, el tiempo alcanzará a las abandonadas sombras.
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Roberto Martinez | 2012-05-11 10:23:03
Juani Pinkas | 2012-05-10 12:30:24
Silvia. Siempre estara contigo mientras tu respires y la recuerdes. | 2012-05-09 18:31:38
Mis respetos hacia ti y profundo amor hacia tu hermana. Es comprensible y creeme que cuando amamos a alguien y lo perdemos siempre vive en nosotros en realidad no se ha ido y no lo hara nunca mientras exista su recuerdo y su sangre la misma que tu llevas y compartes con ella, su memoria es tu memoria y sus sueños los tuyos. Que hermosas palabras las tuyas Zarco, como siempre. Y me siento honrada de ser tu amiga en Facebook.
Siempre la recordamos, | 2012-05-09 17:14:47
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