Un marcado machismo impregna a la sociedad salvadoreña. La educación familiar reproduce sus vicios, de los cuales muchos hombres están tan orgullosos que los inculcan a sus hijos, como si fuesen “valores”. Un conjunto de “valores” que deriva en violencia física o simbólica hacia las mujeres, promoviendo prácticas perversas, impregnadas en la “masculinidad tradicional”. Estas prácticas están marcadas por contactos físicos y verbales cargados de agresión, que muchas veces derivan en homicidio, la principal causa de muerte entre los varones. De esta forma, el rígido “porte arriero” salvadoreño, llevó a las pandillas a emular a la sociedad, magnificando de manera desproporcionada “valores” inculcados en su infancia. Lamentablemente, la prensa sensacionalista presentó dichas prácticas como parte de una ética de la muerte, ya que las pandillas son las mejores aprendices de estas insanas costumbres.
¿Cómo lograste que no te afectara emocionalmente después de pasar más de un año inmerso en la campanera?
Durante los 16 meses de filmación hubo 8 muertos en La Campanera, entre ellos, cinco eran protagonistas de La Vida Loca. La muerte de un joven no es nada fácil aun mas cuando compartes su vida a diario pero desde un principio sabía que iba a ser un problema con el cual tendría que lidiar.
¿Terminaste aun con las incomprensiones que pueden acarrearte tomando partido por algunos de los protagonistas de tu filme? Quiero decir pandillas- órgano judicial- PNC-Gobierno- población-medios.
Las políticas represivas comandadas y controladas por la FBI han sido hasta ahora un fracaso total. Únicamente durante la presidencia de Antonio Saca, los homicidios se duplicaron. Para los distintos gobiernos salvadoreños hasta 2008, lo peor fue sentirse humillados. La represión que desencadenaron respondió a este sentimiento. Pero si bien es cierto que los planes Mano Dura y Súper Mano Dura, de los presidentes Flores y Saca, respectivamente, respondieron a una agresión, también es cierto que no contemplaron los aspectos socioeconómicos del problema. Constituyeron, en última instancia, una respuesta “machista” que no propuso nada en contrapartida. La réplica consecuente de una generación perdida y acorralada, fue la negación de la sociedad y la vida por medio de la revuelta y la muerte...
¿Cómo entiendes la parte humana de un pandillero, que esta dispuesto a golpear, robar, asesinar y que no te afecte al momento de conceptualizarlo sopesándolo más como un joven con un triste pasado? ¿es tan simple como eso?
Abandonados, los adolescentes encuentran en aquellas pandillas un lugar en el mundo, un sentimiento de seguridad, una comunidad que no hallan en ningún otro lugar. En contraste con la miseria y la inseguridad reinantes, los mareros no piden ni piedad, ni caridad, ni asistencia alguna. Sólo exigen su derecho a vivir dignamente para simplemente existir, amparados por los derechos constitucionales. Al contrario de los guerrilleros de los años 70 y 80 del siglo pasado, estos jóvenes rechazan toda ideología y expresan su rebeldía en una violencia al límite de lo tolerable para cualquier conciencia social.
De acuerdo que la mano dura contra los jóvenes redundara en más y sofisticada violencia, ¿Qué hacer mientras se preparan los profesionales y los medios para la prevención y la readaptación?
Si existe entre los gobernantes de El Salvador una real voluntad de encontrar soluciones, tendrán que entender que no hay otra vía que establecer un canal de comunicación con los protagonistas de este conflicto social, con la determinación de alcanzar acuerdos de paz y abrir un camino hacia una conciliación social, con el fin de erradicar la violencia.
¿Qué opinión crees que deben jugar ong’s como Homies Unidos?
¿Quien mejor que un ex pandillero conoce las articulaciones de las pandillas? De mi punto de vista, ONG’s como Homies Unidos podrían ser unos mediadores importantes en la resolución de este problema.
¿Quién puede construir un código de ética entre los pandilleros? Hablamos cuando menos de evitar los llamados daños colaterales en la sociedad.
Supongo que políticos que tengan realmente el deseo de encontrar una solución a este grave problema que arazá toda la región.
¿Cómo hacer para que se auto generen fuentes de trabajo?
Siendo hoy en día tierra predilecta del libre comercio y de la globalización, El Salvador es una especie de erial recuperado por las empresas de subcontrata: las maquilas. Retranqueadas en las zonas « francas », donde no existe el derecho sindical, estas empresas trabajan por cuenta de grandes sociedades americanas y emplean principalmente a mujeres muy jóvenes. Ellas son una mano de obra muy barata, maleable a más no poder y fácilmente sustituibles, pagadas a siete dólares el día de los cuales gastan 2 en transporte y 1 en comida. Más de un tercio de los empleos son informales, solamente un cuarto de la población se beneficia de la seguridad social, la pobreza toca a casi todos los estratos de la sociedad. Factores que suscitan un sentimiento de impotencia generalizada, sobretodo entre los jóvenes.
Con toda certeza, una decente inversión de las ganancias en mejores políticas sociales empresariales aumentaría el poder de compra de los salvadoreños, generaría nuevas fuentes de trabajo y tendría, al mismo tiempo y por consecuencia, repercusiones positivas sobre la inflación.
La unión estratégica imposible hasta hoy: comunidad-policía-pandillas ¿Cómo lograr que trabajen por erradicar la violencia y delincuencia?
Es evidente que en una región donde prevalece el machismo, no será tan factible establecer una paz sólida mediante un acuerdo y no por medio de la victoria de una de las partes, por muy aplastante que ésta sea. La experiencia del presidente hondureño Manuel Mel Zelaya, luego de asumir el poder, en 2006, habla por sí sola. Durante su campaña electoral había prometido enfrentar la delincuencia de manera integral, con la represión, pero también con políticas de integración social. Su gobierno fue incapaz de poner en práctica la segunda parte del programa... y Honduras cuenta hoy con más mareros que cualquier otro país de América Central.
¿A quien si es que hay alguien a quien le convenga. Le conviene esta violencia en el país?
El Salvador, con Centroamérica y México, son el corredor por el cual pasa al menos 90% de la cocaína que va a Estados Unidos, cuyo gobierno calcula que anualmente entran a su país entre 250 y 300 toneladas métricas de ese alcaloide.
Los grupos de delincuencia organizada centroamericanos, en colaboración con los Carteles colombianos y mexicanos, cosechan enormes beneficios. La ola de delincuencia se está acelerando gracias a un lucrativo comercio de drogas.
Por lo tanto, eventos como el asesinato, en Guatemala, de tres diputados de ARENA ante el Parlamento Centroamericano (PARLACEN) por policías contratados como sicarios por un el crimen organizado así como la relación entre Adolfo "El Chele" Torres, director del partido Arena en el departamento de San Salvador con el diputado Roberto Silva acusado de cohecho y lavado de dinero del narcotráfico por más de 10 millones de dólares, no dejan de ser muy preocupantes y merecen una investigación muy concienzuda.
La película la vida loca se exhibirá en San Salvador en el Auditorio del MUNA “Pedro Geoffroy Rivas” Av. La Revolución, Col. San Benito, Fte. Feria Internacional
Entrada gratuita
Día sábado: 9 de mayo Horarios: 4:00 de la tarde y 6:30 de la tarde
Terminadas las proyecciones, habrá un debate con la presencia del director Christian Poveda