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¿Cuándo se jodió Arena? (5) El principio del fin
12 DE SEPTIEMBRE DE 2017 13:40 | por Geovani Galeas

En 1985 el mayor Roberto d’Aubuisson tomó en solitario una decisión insólita, misma que desconcertó por igual a la dirigencia y a las bases areneras: dando un paso al costado, le entrego la jefatura del partido a Alfredo Cristiani y lo perfiló de ese modo como el próximo candidato presidencial tricolor. 

Nadie estuvo de acuerdo con ese movimiento. De hecho, Orlando de Sola, Alfredo Mena Lagos y otros aliados históricos del mayor, encabezaron una gran conspiración interna para impedir la nominación formal de Alfredo Cristiani. Pero Roberto d’Aubuisson era de esos jefes que mandan y que cuando se equivocan nomás vuelven a mandar,y todos obedecen… o casi todos. El caso es que descubrió la conjura y la frustró. 

“Con esta decisión le estás entregando el partido al gran capital, al mercantilismo”, le dijo Orlando de Sola, y junto a Mena Lagos y otros pioneros del partido se retiraron del mismo y se convirtieron en sus críticos. 

A mi juicio, en ese punto se ubica paradójicamente el quiebre de Arena, el principio del fin del proyecto de derecha popular fundado por Roberto d’Aubuisson. Digo que se trata de una paradoja porque fue, precisamente, ese movimiento el que abrió la posibilidad de que Arena llegara al poder y lo preservara durante veinte años. Aunque ya no sería la misma Arena ni representara los mismos intereses. 

Pero para comprender esto a cabalidad es precisa hacer una breve digresión histórica.

Después de aquél fallido lanzamiento del proyecto Arena en Guatemala, en mayo de 1981, Roberto d’Aubbuisson regresó a El Salvador, a mediados de ese mismo año, para intentarlo de nuevo. El problema era que muchos de los que simpatizaban con sus ideas, especialmente entre los grandes empresarios, temían que se les relacionara públicamente con él, debido sobre todo a las graves acusaciones que pesaban en su contra.

Ya no había orden de captura en su contra, pero su seguridad personal era sumamente vulnerable, pues el país ya estaba en plena guerra civil y él, además de ser un blanco militar de las guerrillas, también contaba con la enemistad de un importante sector de la Fuerza Armada que se había alineado con la Democracia Cristiana. En todo caso, d’Aubuisson comenzó a dar conferencias de prensa y a presentarse en diversos eventos públicos, pero no se sabía dónde vivía ni cómo se movilizaba.

En realidad lo movían y hacían las veces de guardaespaldas tres amigos suyos: Antonio Cornejo Arango, Will Alemán y Fernando Sagrera (ue este último quien me contó en varias y largas entrevistas la parte más importante de esta historia). Un viejo luchador anticomunista, Mario Radaelli, le prestó al mayor un cuarto y un par de escritorios en su propia oficina. Y ahí se estableció la primera base de operaciones del partido en formación. 

En ese momento su trabajo fundamental consistía en reconvertir lo que había sido el Frente Amplio Nacional en el aparato territorial de su nuevo proyecto político, estructurando lo que luego serían las 14 directivas departamentales de Arena. Esa labor la realizó sobre todo en ciudades, pueblos y cantones del interior del país, hablando personalmente con pequeños y medianos agricultores y ganaderos que se sentían acosados por las guerrillas. 

De hecho, su primer Consejo Asesor formal estaba conformado por personas de ese perfil, además de profesionales de clase media y algunos militares, pero ningún alto empresario. Por tanto, es lógico que fueran los intereses de esos sectores los que el nuevo partido representaría, no los del gran capital ausente en ese esfuerzo. “Esta es la derecha popular”, solía decir Roberto d’Aubuisson.  

Y fue así como, finalmente, el 30 de septiembre de 1981 se firmó el acta constitutiva de Arena, un partido básicamente anticomunista organizado, en la guerra y para la guerra, por un militar voluntarioso de clase media, con innegable carisma y liderazgo, pero sin mayor horizonte en el terreno de la teoría y la filosofía política.

Sea como fuere, ya en las elecciones para la Constituyente, en marzo de 1982 y en plena guerra, el partido recién fundado obtuvo 19 diputados convirtiéndose en la segunda fuerza política del país, y con la suma de los votos del tercero en la competencia, el PCN, Roberto d’Aubuisson se convirtió en presidente de la Asamblea Constituyente.

En esas condiciones se llegó a las elecciones presidenciales de 1984, en las que Roberto d’Aubuisson se enfrentaría al líder indiscutido de la Democracia Cristiana, José Napoleón Duarte. Esa campaña fue particularmente intensa y virulenta, por cuanto los demócratas cristianos centraron su discurso en las antiguas acusaciones contra el líder arenero, denunciando sus vínculos con los escuadrones de la muerte y con el asesinato de monseñor Romero. 

La noche en que se contaron los votos de esas elecciones fue, sin duda, una de las más negras en la vida de Roberto d’Aubuisson. Él estaba sentado en un sillón, en silencio, tenía el rostro crispado y fumaba con ansiedad un cigarro tras otro. La veintena de hombres que lo acompañaban, en la sala de la casa de Roberto Daglio, en la colonia Flor Blanca, donde Arena había instalado su centro de cómputo, tampoco tenían buena cara.

En un rincón, un muchacho delgado, prematuramente calvo y de poco hablar tenía ya varias horas pegado a un contómetro, y fue uno de los primeros en darse cuenta de que los números no eran alentadores. Él no era uno de los dirigentes del partido y, más bien, era relativamente desconocido entre ellos. Había llegado en simple calidad de colaborador voluntario y se llamaba Alfredo Cristiani.

A esas alturas, ya era evidente que, al menos según los datos que estaban fluyendo, Roberto d’Aubuisson había fracasado en su candidatura presidencial. Las cuentas no le cuadraban porque, días antes de la realización de los comicios, al cierre obligatorio de las actividades proselitistas, él mismo y sus correligionarios, que habían palpado en vivo el creciente apoyo popular hacia Arena, estaban convencidos de que arrasarían con más del 50% de los votos. 

La derrota no era fácil de asimilar en esas condiciones. Y nadie estaba dispuesto a aceptarla. En la primera vuelta electoral, la Democracia Cristiana había obtenido 549, 727 votos (43.4%) y Arena, 376, 917 (29.8%). Al no ganar mayoría absoluta, la Democracia Cristiana se tuvo que ir a una segunda vuelta, y los resultados oficiales fueron los siguientes: PDC, 753,625 votos (53%) y Arena, 651,741 (46.4%).

En la medida en que llegaban más datos, la tensión crecía y algunos de los presentes comenzaron a marcharse uno a uno, como quien abandona el barco que naufraga. Al final se quedaron muy pocos, entre ellos HugoBarrera, Armando Calderón Sol, Fernando Sagrera y también Cristiani.

Ellos lo rodearon para expresarle su apoyo en aquel mal trago, pero también para comunicarle en un tono cada vez más airado la certeza general de que habían sido víctimas de un fraude electoral. El doctor Armando Calderón Sol recuerda, aquel momento: 

“La certeza del fraude era prácticamente absoluta entre nosotros”, me dice, “y lo que todos le propusimos a Roberto fue la no aceptación de los resultados. Los teléfonos no paraban de sonar. Eran llamadas desde todo el interior del país, de nuestros cuadros y nuestras bases, que con la misma indignación que nosotros reclamaban que saliéramos a la calle a denunciar el fraude y a pelear por nuestro derecho”.
Después de pensarlo mucho, Roberto d’Aubuisson les dijo que también él creía que se había perpetrado un fraude con la ayuda de la CIA, pero que lanzarse a la calle solo desestabilizaría más al país y favorecería a las guerrillas. Al final, a regañadientes, los areneros aceptaron los resultados. Pero el incidente tendría sus consecuencias.


La entrada del gran capital 

El mal disimulado malestar de muchos areneros ante la llegada de Alfredo Cristiani y su grupo de amigos del gran capital y de la Fundación Salvadoreñapara el Desarrollo, FUSADES, se expresaba en detalles hasta insignificantes: en las paredes de la sede central de ARENA comenzaron a aparecer maliciosas cartulinas alusivas con textos como “Aquí sólo valen los que han sudado la camiseta”. 

Por ese entonces Francisco Merino era uno de los principales dirigentes de Arena, y muchos años después me dio sus punto de vista sobre aquellos sucesos:

“Recuerdo que, en las primeras giras nacionales en las que Roberto comenzó a presentar a Cristiani a las bases, la gente inmediatamente comenzaba a corear el nombre del mayor, en señal indirecta de desacuerdo. Pero Roberto, con mucha paciencia, nos fue explicando las razones por las que había tomado esa decisión.

“Él decía que la guerra propagandística en su contra era tan intensa, y que  eran tan poderosos algunos de los que lo objetaban políticamente, como el gobierno de los Estados Unidos por ejemplo, que para no hacerle daño al partido lo mejor era que él diera un paso al costado.

-¿Pero por qué eligió precisamente a Cristiani y no uno de ustedes, que eran los de su entorno original?

“Es que todos nosotros veníamos del Frente Amplio nacional y estábamos identificados con la etapa anticomunista más dura y beligerante. Alfredo Cristiani, sin embargo, venía de otro ámbito: no era un líder político, sino empresarial; un hombre con un perfil agradable, que según el cálculo de d’Aubuisson no crearía escozores innecesarios… A Alfredo si lo quieres los gringos, nos decía medio en broma y medio en serio, yo no hablo inlés y ni siquiera visa tengo, nos decía.”. 

-Se trataba de un hombre ligado al gran capital…

“Es que, hasta ese momento, la relación de Arena con el gran capital era escasa, por no decir que nula. Y estaba claro que era un sector importante que habíamos de integrar al proyecto de alguna manera. ¿Y qué mejor forma que hacerlo por medio de uno de sus representantes?”

-Pero algunos dirigentes del partido dijeron que eso era entregar Arena a los ricos. 

“Bueno, nosotros creamos la figura de presidente honorario del partido para Roberto d’Aubuisson. Además, Roberto se apartaba formalmente pero el centro de la vida partidaria seguía siendo él.

Efectivamente, el mayor Roberto d’Aubuisson siguió siendo el centro de la vida partidaria en Arena hasta la campaña presidencial victoriosa de 1989, pero luego comenzaría a ser solo un símbolo convocatorio, una imagen, el verdadero poder pasaría poco a poco a otras manos. (La próxima entrega será la última de este reportaje).

 
(24) Comentarios

Justo Armas 2017-09-17 08:58:02

Porque los servicios de inteligencia cubanos querian sacar de el camino a el comandante Salvador cayetano carpio ( MARCIAL) ? Porque el partido comunista( la fraccion mas micoscropica dentro de el fmln) se ofrecio para matar a MARCIAL? y que tiene que ver el asesinato de MARCIAL, con los asesinatos de mas de mil conbatientes revolucionarias en la zona paracentral ordenados por la comicion politica de las fpl? ah, y de paso averiguate porque los cubanos le canbiaron el avion al comandante jovel, secretario general de la Resistencia Nacional, (RN-FARN.) y se fue a estrellar al mar en 1980.? creo que esto te puede dar material para que escribas un par de libros.!

mario 2017-09-16 15:35:18

!que brutos son estos arenacos que opinan,LES CORROE LA IGNORANCIA Y LA ESTUPIDES JAJAJA,MAS BRUTOS NO CREO QUE PUEDAN SER { o talvez }.

Justo Armas 2017-09-16 06:42:37

Ya que te tomastes la molestia de escarbar 3 decadas atras.... porque no te averiguas y nos dices quien asesino al comandante Salvador Cayetano Carpio? estarian los servicios de inteligencia cubanos detras de la maquinacion? cual fue la participacion de el partido comunista en su asesinato.? saludes!

Luis Bernal 2017-09-15 13:42:53

FAlta la parte de porque no se JODE el FMLN, porque todo el pueblo lo acepta jajajaj

mario 2017-09-14 20:38:12

! E X E L E N T E !!muy pendientes del proximo. > como se nota la ignorancia de los arenacos.

EL FMLN NOS JODIO A TODOS. .. 2017-09-14 11:16:55

DE PLANO QUE ESE DEBERÍA SER EL TITULAR DE ESTA TRAGICOMEDIA

manolo 2017-09-13 19:51:37

A las cabales,le creen a Interiano,que el partido es de pobres,obreoros y profesionales,cuando he visto como tratan a los pelados,en lo personal,no tengo vela en este entierro,porque nunca he votado ni votare por ARENA

juan antonio portillo 2017-09-13 17:56:43

Por favor, no pregunten "cuándo se jodió el FMLN" porque esos rojos no se han jodido, NOS HAN JODIDO A TODOS!!!! y HASTA NUESTRA PENSIONES NOS QUIEREN ROBAR. Miren al enano napoleónico del vice las ínfulas que se da!!! Semejantes batracios. Arena no se jodió, el frente no se jodió, NOSOTROS NOS JODIMOS.

Nota Simple 2017-09-13 17:29:16

Aca creo se destapa algo con lo que ARENA lucha y no sabe porque han perdido territorio, de que sirve la CASTA si el problema no es por unas razas de chuchos. EL Problema es les cuesta diferenciar quienes pueden hacer el cambio revulsivo, lo mismo le paso al PCN y sucumbio, porque se mantiene el FMLN a pesar de tener tanto viejito, se mantiene en el tiempo porque si diferencian quien puede ser potable y los de la tercera edad se pasan a 2da. Fila o la ultima, si estan jodidos en ARENA y depende nada mas de cada director y su vision si se terminan de joder.

Cornelia Quiroz 2017-09-13 13:28:14

Quisiera saber quienes son los que rodean al difunto me lo puede decir?

compa 2017-09-13 12:50:16

AUN ESPERANDO ¨CUANDO Y COMO SE JODIO EL FMLN¨??

Justo Armas 2017-09-13 12:42:58

Y cuando se jodio el fmln? fue cuando el partido comunista, expulso alos verdaderos revolucionarios y se apodero de el fmln.! ahi se jodio el fmln.!

celia armijo 2017-09-13 11:55:00

Excelente trabajo historico, ya se empieza a conocer la verdad. Felicitaciones a DLP y Galeas

Goku 2017-09-13 11:28:44

Anda dormí Geovani Galeas, la verdad es que solo bilis y jugos gástricos escribís.

jaragua 2017-09-13 10:24:28

Cuando "dabuison" fue candidato a la presidencia, yo por mala suerte acababa de aceptar un trabajo mal pagado con eduardo "El Grillo barrientos", andaba muy jodido. Cuando vino la elecion, nos reunieron y nos dijeron que teniamos que ir a vigilar urnas o buscar otro trabajo. Me puse el chaleco arenero a la fuerza porque ya tenia 2 hijos que alimentar y me fui a una urna cerca de la entonces casa presidencial en el barrio san jacinto. El centro de votacion era una escuela que no recuerdo su nombre ahora. Durante toda la votacion pase escuchando como los vigilantes de arena se reian contando cuantos votos falsos habia cada quien puesto en las urnas. Distraian y se burlavan de los vigilantes deel PDC que en su mayoria tenian aspecto de campesinos y parece que el partido les habia pedido que trajeran lamparas de baterias. Asi es que si "dabuison" hablaba de fraude es porque eso es exactamente lo que ellos hicieron, de lo contrario el PDC les hubiera ganado en primera vuelta.

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